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Huevos al plato

Dibujo de Carmen Rubio Gómez


Ingredientes

Un plato pequeño y llano de acero inoxidable por persona
Salsa de tomate frito
Guisantes cocinados
Chorizo cortados en rodajas
Huevos
Pan duro
Sal














Preparación

Esta receta merece la pena si tienes "fondos de nevera". Imagina que te han sobrado guisantes y que tienes algunos tomates maduros en la nevera, pues ya está. Una cena perfecta.
Rápidamente, dispónlos en una sartén cortados en rodajas muy finas y a fuego lento. Tápalos. Deja que se haga una salsa concentrada de tomates. Puedes aromatizarla con albahaca y/o pimienta.
Mientras tanto dispón en los platitos el chorizo cortado en taquitos, los guisantes, salsa de tomate y un huevo o dos sobre ellos. Es un buen momento para que les pongas un poco de sal
Introduce en el horno los platitos durante unos 15 minutos para que se cuajen los huevos. 
Se acompaña con pequeñas rebanadas de pan frito. Y ya está!

¿Por qué me gusta esta receta?

A mi me encantan los guisantes. 
No entiendo que no te puedan gustar. Así ha debido ser desde hace tiempo, porque a alguien se le ocurrió ponerle chorizo y huevos. De esa manera, podrás descubrir esa textura, que se deshace en la boca, fundida con la grasa del chorizo (y si es un poco picante, ya ni te cuento) y la yema horneada del huevo. 

Arroz con bacalao

Óleo de Antonia Letrán Helices
Ingredientes:
Bacalao salado que hemos desalado (ya sabes dos días si es desmigado, tres días si son lomos).
Tomate frito (lo fries sin pensarlo. Tardas menos en hacerlo que en bajar a comprar un tetrabick).
Arroz cocido.
Varios dientes de ajos.
Un poco de harina.
Guindilla.
Huevos
Modo de preparación:
Tienes que prever esta receta. Cuando pases por alguna tienda y veas bacalao interesante, comprálo y guárdalo, porque no se estropea. Así que si esta semana, no has tenido tiempo de comprar pescado, anda, levanta, y pon a desalar un poco. Con un cuarto de kilo del desalado tienes para 3 o 4 personas.
Cambia el agua varias veces y conserva en el frigorífico.
Si hoy es el día previsto. Cuece arroz y enjuágalo con agua fria. Reserva.
Fondo de aceite en una sartén a fuego lento y  confita el bacalao. Añade al confitado un par de dientes de ajo y un par de guindillas.
Calienta la salsa de tomate (cebolla, tomates rojos pelados, pimiento y aceite al fuego vivo. Pásalos). Y ahora mezcla en el fuego, tomates fritos, arroz cocido y bacalao y déja que se conozcan un poco.
Justo el tiempo para que puedas freir un huevo por persona. Regálales también un diente de ajo.
¿Por qué me gusta esta receta?
Se junta un poco de todo. Pienso que estamos comiendo nuestra ración de pescado. Me gusta ver vuestra cara mientras lo comeís y como se os queda cuando termináis (como decía la abuela "como chivito de dos madres"). Me gusta porque puedes dejarlo todo preparado y terminar rápidamente , aunque nos hayamos retrasado en el trabajo. Y podemos reirnos del día que te deje encargado de que montaras el plato y utilizaste el bacalao sin desalar. Nos ardía la boca y ahora nos partímos de risa.



Guisantes

Dibujo digitalizado de Antonia Letrán Helices









Ingredientes 

1 Kilo de guisantes congelados
1 cebolla
1 o 2 dientes de ajo
Perejil
Azafrán
Vino blanco
Chorreón de aceite de oliva
Dos vasos de agua
Huevos 
Sal


















Preparación
En nuestra inevitable olla a presión pon todos los ingredientes en crudo. Deja que se cocine durante 40 minutos.
Abre la olla. Estarán hechos cuando la salsa está trabada. Ahora puedes cuajar un huevo para cada uno de los comensales o si los prefieres, cuécelos con anterioridad y picálos sobre los guisantes.
Los que sobren, consérvalos en el frigorifico. Puedes utilizarlo para hacer huevos al plato, para añadir al arroz, para enriquecer el wok, para hacer pasta...
¿Por qué me gusta esta receta? 
Me gustan tanto como cantar. Son dulces, buscan la compañía de los otros, son intensos y un poco adictivos. A veces pueden disfutarlos frescos y otras veces no tienes más remedio que comerlos congelados (o servirte de la música enlatada) , pero siempre reconfortan el alma. 

Tortilla de patatas

                                                                                                       
Dibujo al pastel de Antonia Letrán Helices
Ingredientes


Patatas
Huevos
1 cebolla pequeña
Aceite de girasol
Fondo de aceite de oliva







Preparación
En una sartén o cazuela que puedas tapar con dos dedos de aceite, corta las patatas en rodajas finas y la cebolla troceada. Deja que se cuezan/frían a fuego moderado. De vez en cuando, machácalas con la espumadera. Apaga y aprovecha el calor residual. Sala.
Pon a calentar la sartén en la que vas a cuajar la tortilla. Intenta dejar una sartén sólo para las tortillas.
Bate los huevos (unos 5 por cada kilo de patatas) y vierte sobre las patatas. Mezcla bien.
En la sartén caliente, pon fondo de aceite de oliva y vierte la mezcla. Pon a fuego medio alto la sartén
para que cuaje por este lado.
Voltea. Pon fondo de aceite. Ahora vamos a cuajar la tortilla por el otro lado. Cambia a fuego bajo para que se haga por dentro. No la dejes mucho tiempo.
Apaga y deja que se enfrie antes de comer.
¿Por qué me gusta esta receta? 
Las  bicicletas, Agatha Christie y las tortillas de patatas son para el verano. 
De eso no me cabe ninguna duda. Leer una buena novela negra (ya sabes que me he leído todas las de Christie y ahora andando investigando los asesinatos en otras latitudes) mientras se cuecen/frien las patatas para la hora de la cena es uno de los placeres más grato de la vida.
Comerla en la playa (con crujiente de arena) o en el patio. Pero siempre con vosotros a mi lado.
 
Es propiedad de los lamparillas. Collage de Antonia Letrán Helices. Con la tecnología de Blogger.